La riqueza de las conservas La Brújula

Posted by in Productores

Crear las condiciones para alcanzar la excelencia. Diseñar con cada conserva una joya del mar. Un sueño hecho realidad: Conservas La Brújula.

Precisión, seguridad, rigor, asespsia son características propias de las conservas La Brújula. La supervisión del Departamento de Calidad y un laboratorio único en el sector hacen que sus instalaciones y nivel de exigencia que anticipan el futuro les permita crear una de las mejores conservas.

Esta conservera sólo compra pescados y mariscos en campaña y durante las épocas de mayor calidad. Son especialmente exigentes con el origen de las materias primas utilizando únicamente marisco gallego y pescado del Cantábrico.

Viven del mar y por eso mantienen un estricto compromiso con él: defienden la pesca sostenible y respetan las vedas y los límites de captura. Además, cuidan con esmero, y hasta con mimo, la compra de productos frescos y su transporte desde las lonjas hasta sus instalaciones.

Ni cortadoras automáticas ni máquinas empacadoras: conserva artesana y trabajadoras con amplia experiencia profesional. Manos enguantadas que seleccionan tamaños, limpian piezas, las colocan con detalle y pesan lata por lata. Además, limpieza exhaustiva, control de tiempos y de temperaturas para garantizar la calidad.

Esterilizan la más baja temperatura posible para así preservar aromas y sabores. Y, por supuesto, realizan estudios de penetración del calor para garantizar la seguridad alimentaria de sus productos y cumplir con la legislación europea y con la de otros países.

»En otros lugares no dan tanta importancia a nuestro trabajo. quieren más producción. y sobre todo no se preocupan así de la gente.» afirma la empacadora de las conservas La Brújula, Mari Carmen.

Por otro lado, Clara González lleva 26 años, más de la mitad de su vida, en el sector conservero. Y dice que La Brújula es un mundo aparte. “Es distinto de lo que yo he visto hasta ahora, diferente al resto. En comparación a otras conservas que yo hice es lo mejor que se puede comer. Con estas conservas sabes lo que comes”.

Para ayudaros en la elaboración de los platos con estas deliciosas conservas, os dejamos algunas de la recetas recomendadas.

Recetas

Sardinillas con huevo Poché y Trufa Negra

plato de huevo poché y sardinillas con Trufa negra

Ingredientes:

Preparación:

Calentamos un recipiente con agua en el microondas hasta que alcance al menos 70º C., y unos cuantos huevos de codorniz. Para abrirlos se clava mínimamente una puntilla o un cuchillo pequeño en la cáscara del huevo (dejando dos terceras partes por abajo y una tercera parte por arriba) y se va girando hasta completar el corte. Vaciamos sobre el agua caliente los huevos y los mantenemos allí no más de dos minutos. A continuación se sacan, se escurren y se conservan en un vaso grande lleno de aceite de oliva virgen extra. Concluida esta puesta en escena ya sólo nos queda poner en una cucharilla lo más vistosa posible un SARDINILLA LA BRÚJULA, uno de nuestros huevos poches y un poco de PATÉ DE TRUFA NEGRA.

Pastel de chipirones con pasta filo

pastel de chipirones con pasta filo

El resultado pasaría por una elaborada receta digna de ser reconocida como cocina de autor. Y, sin embargo, es una sencillísima creación de delicado sabor y magnifica apariencia..

Ingredientes:

  • Pasta filo
  • Cebolla caramelizada
  • 1 lata de chipirones en aceite de oliva de La Brújula
  • Semillas de sésamo tostado

Elaboración:

Sobre un recipiente de base circular apto para hornos (o un molde de tartas), colocamos cuatro capas desordenadas de pasta filo evitando que queden superpuestas. Sobre el fondo de la última capa extendemos cebolla caramelizada (la compramos hecha o pochamos lentamente cebolla con un poco de pedro ximénez, miel o azúcar). Añadimos una lata de chipirones en aceite de oliva de La Brújula. Espolvoreamos el conjunto con semillas de sésamo tostado y cerramos el paquete dándole forma de saquito. Horneamos 15 minutos a horno fuerte (180-200 ºC.) y servimos en porciones como si fuera un pastel.